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August 17 Guerras perdidas Parte IDespertarse en un mundo donde las guerras explotan cotidianamente porque a alguien se le ocurre necesitar más, donde además se libran las batallas internas con tanta o más pasión. Amaneces desarmado y te enfrentas a los primeros rayos de luz que entran entre los párpados, el calor de la mañana tardía, llena de canto de aves y sonidos urbanos, la certeza de estar despierto y la conciencia de sí mismo... ah, la conciencia de si mismo es todo un acontecimiento evolutivo, triunfo de la ingeniería biológica a través de millones de años de intentos fallidos, nuestros mismos intentos fallidos, nuestras batallas perdidas.
El café es el primer acto voluntario, mientras sigues escuchando la radio con las nuevas de Líbano, Fidel, que si la Onu hizo o dejo de hacer. Te aturdes y piensas profundamente cómo es que la evolución ha logrado tantas maravillas y sale con que permite que tipos como Bush existan. Carajo.... así no dan ganas de seguir el día. April 27 De árboles y silencios...De árboles y silencios...
"Ahora entiendo la importancia del silencio"- me dijo calladamente cuando dejó de ser árbol...
Y siguió: - "la claridad solar se queda en el cuerpo aún a mitad de la noche y surgen de las ramas pequeños brotes de vida que se absorben en las plumas de las aves y se van de tu cuerpo hacia destinos inciertos..."
Luego se rascó la cabeza, el pelo enredado entre los dedos finos, suspiró y habló por última vez - "Ahora entiendo la importancia del silencio"...
April 07 De fantasmas.De fantasmas
Ahora las ausencias cobran forma, se materializan en gigantes monstruosos de ojos bien abiertos... sus miradas fijas en mis pupilas dilatadas por el miedo. Sus sombras proyectadas en las paredes, amplificadas por un efecto de luz que no existe, el sonido ensordecedor del silencio y el lamento trémulo de la respiración que no encuentra donde descansar. Las mandíbulas tensas amarrando el temblor que las recorre. El miedo reune su ejército, anuncia la carga con tambores gigantescos que aceleran el compás, palpitando en mi pecho mientras la tormenta descarga su mar sobre mi frente.
¿Donde están los héoes? Aquí no hay nada, solo el tremendo vacío de la habitación que espera tu regreso. March 30 La entrañaHabrá que comenzar a deshacernos poco a poco, de tal manera que logremos descurbrir lo que hay dentro de nuestros huesos. Quitarnos la piel, el rostro, los músculos y los nervios. Incinerar nuestros órganos vitales, dejar de ver, escuchar, sentir, paladear... dejar de oler.
Tirar a la basura nuestros vínculos afectivos, nuestros errores y aciertos, las chingaderas del mundo, las muertes cercanas y lejanas, la política-hija-de-puta, la lógica y la locura, los pinches miedos insensibles, la inoportunidad del azar. Olvidar nuestras risas y llantos, nuestro primer abrazo, nuestro primer dolor.
¿Qué encontraríamos entonces?
¿Qué encontrarías entonces?
March 08 A cuenta gotas cuentan
I (Zoom) NOTA: Este texto se lee cayendo del cielo, acelerando poco a poco hasta llegar al suelo...
La gota cae sin conciencia de ley gravitatoria alguna, acelera su paso entre la espesa neblina que cubre la arcilla mojada, entre las frondosas ramas, entre los musgos que surgen de las rocas negras.
El mundo se prepara para el minúsculo encuentro...
II (Fugaz)
Una gota cae -sin conciencia alguna- sobre el pómulo afilado y duro del campesino.
Recorre los surcos de sus mejillas, se llena de sal, se desliza sobre su barbilla, se desprende con dolor del rostro, que ante su presencia, sonríe...
(Gracias Due... gracias Bárbara por la "s" silbante)
February 22 De la del norte a TaxqueñaUno llega a la ciudad de México con cierto temor, sobre todo cuando uno lleva viviendo muchos años en provincia. La central de autobuses del norte es el primer choque, gente atiborrada en los andenes, las taquilleras gritan los destinos como si estuvieran subastando objetos de poco valor, los taxistas te abordan de tres en tres dando las mejores tarifas de la ciudad, regateando... la cosa es que no les sirve de mucho porque uno se mete al metro.
El metro siempre es una experiencia, hay que comprar el boleto, uno saca dos monedas de a peso y las pasa a través del cristal donde una señorita, con movimientos mecánicos y sin hacer contacto visual con el “cliente” avienta un boleto rectangular con una franja café. Ya en los andenes, previa inspección exhaustiva del mapa con las estaciones y transbordos, uno se dispone a esperar al glorioso metro naranja...
Esta vez llegó el metro con una estela amarillenta, se abren las puertas y entras al vagón... tres microsegundos más tarde, con un madrazo en los senos mucosos, te das cuenta del hedor, es un olor casi sólido, gelatinoso... los ojos lloran y las manos se aferran al tubo metálico vertical, húmedo y caliente por quién-sabe-qué motivo, mismo que preferí no imaginar, uno respira muy hondo y trata de aguantar la respiración para siempre, por supuesto no funciona y hay que respirar de nuevo con más fuerza. Lo bueno es que el transbordo en “La Raza” es inmediato, y después de un sonoro “pshhhhh” se abren las puertas y uno sale disparado como gas del gastrointestinal vehículo. Bajas las escaleras del andén y te das cuenta que el hedor se ha colado entre la tela de las ropas y tu cuerpo, cada movimiento que haces provoca una salida dosificada del hedor por debajo del cuello de la camiseta hasta el seno mucoso, otro madrazo. En fin, uno sigue caminando por la estación, que es maravillosa y tiene un túnel de la ciencia con fotos y datos interesantísimos que nadie parece leer, ni ver.
Subes al siguiente vagón, este no huele pero viene hasta la madre de gente, uno viene suspendido entre un mar de gente, ni siquiera alcanzas uno de los tubos cálidos y húmedos y de alguna extraña manera, los comienzas a extrañar. Luego sientes una mano subir por los muslos y detenerse justo antes de la entrepierna, alcanzas a voltear y ves la cabeza de una viejita a la altura de tus nalgas que ha confundido tu pierna con uno de los tubos metálicos –no la culpo, de verdad esas piernas no tienen mucha diferencia con uno de esos - lo que se agradece mucho fue que no se agarrara de una zona más anteterior, sobre todo pensando en esto de la herencia genética. Me dolía el sólo imaginar a la viejita agarrada de esa zona consagrada para actos más amorosos, colgando todo su peso y valiéndose de ellos para guardar equilibrio. Uno hace lo imposible por sacar el libro en turno “la conjura de los necios” hacer lectura con todo y vaivenes y la paranoia de saberse desmembrado en un segundo por un enfrenón del inhumano chofer y un reflejo artero de la viejita. Total, otro psshhhhhh, las puertas se abren y todo mundo baja del metro.
Uno ve un lugar vacío y brinca, patea y codea al que sea para conseguirlo, una vez en el trono, sigues con la lectura... de pronto un “clic” en la cabeza, ¡carajo, te tenías que bajar junto con todos los demás! De regreso a “Hidalgo” –estación donde tenías que haberte bajado- te insertas en una masa informe de gente, se escucha el tono de cierre de puertas, uno al borde, se cierran las puertas en tus nalgas, el chofer nota un obstáculo y abre y cierra las pinches puertas tres veces, las nalgas gritan, nadie se mueve, total... avientas tu peso sobre otra viejita (esperas que sea otra) y las puertas se cierran.
(
Ya en Taxqueña, caminas hacia el sagrado hogar paterno... camisa mojada de sudor, dedos temblorosos y sonrisa descomunal, finalmente, uno toca el timbre... February 08 De lluvias y otros placeres...Ella sale de su casa, cuenta las monedas guardadas en el bolsillo delantero de su pantalón y se planta en la esquina de la calle. Acomoda su pelo, no le importa que llueva, cierra los ojos y piensa en él, sonríe. Sube al camión, guarda el boleto, se sienta, suspira, se recarga en la ventana, cierra los ojos… sonríe.
De regreso a casa saca una caja de madera decorada con flores, la abre y toma cientos de boletos amarrados con una liga, saca los dos boletos de su bolsillo y los acomoda amorosamente junto con los otros. Escribe sobre su diario y marca ese día con una marca roja… había hecho el amor con él. Alza los ojos para zambullirse en el cuadro que Él pintó. Naranja, trazos armoniosos, amorosos, ella se descubre desnuda y –como en el cuadro- se pierde entre sus piernas.
Ella sale de su casa, cuenta las monedas… no llueve. Sube al camión, guarda el boleto, cierra los ojos… El llanto se apodera de ella de regreso a casa… hoy no guarda los boletos, no escribe en su diario, no se pierde en el cuadro. Él se ha ido, ella se inunda, se ahoga.
Ella sale de su casa, cuenta las monedas, no pide el boleto. Se recarga contra la ventana, observa el mundo, suspira. Baja del camión y camina vereda arriba, acomoda su pelo, piensa en él. Aire, altitud, la ciudad abajo, ella arriba y él no está. Su pelo se alborota, sus pantalones se agitan, aire… Saca un paquete de boletos amarrados con una liga, cierra los ojos… sonríe.
Una lluvia de boletos emana de sus manos, el aire los transporta a la ciudad, ella sigue sonriendo, los ve partir, como a él. Nunca hubo tantos encuentros amorosos en la ciudad, cuentan que la gente simplemente cerraba los ojos y sonreía. January 30 Qué culpa tiene la estaca...Hay días en que la pesadez se materializa y se posa sobre la espalda, sin previo aviso, sólo aterriza sobre nosotros y nos aplasta. Luego recogemos los restos -las piernas, los brazos, un diente perdido...- y nos vamos a dormir esperando estar completos al día sigiente. Cuando eso sucede no hay nada que hacer "flojito y cooperando" dirían un par de judiciales a un sospechoso en un "interrogatorio", o un galán a la futura exnovia.
Otros días sin embargo, nosotros mismos alzamos los guijarros -dirían los españoles- y los metemos uno a uno en los bolsillos de las chaquetas -dirían los españoles también, nosotros los aztecas decimos chamarras- empezamos a caminar y al poco tiempo nos empezamos a quejar del peso que sentimos. Bien decía el cuasi filósofo mexica Chicoché "¿Qué culpa tiene la estaca si el sapo salta y se ensarta?" Y es justo el desarrollo de esta frase heroica, descomunal y sabihondísima sobre lo que quisiera profundizar.
Es preocupante nuestra "ensartadez" -si, con "z" al final porque los españoles no nos enseñar a pronunciar bien el idioma que trajeron, solo se quejan de nuestras faltas de ortografía y de la tortura que le hacemos al idioma castellano... pobres letras!!- porque es una ensartadeZ hipotética. Ninguno que haya podido leer esto está "ensartado" realmente, es decir, por lo menos tiene la capacidad de leer, de tener acceso y de saber manejar un ORDENADOR -si comadre; los españoles le dicen ordenador a las computadoras- si tienes acceso a un computador, sabes usarlo y estás leyendo esto es porque tienes además luz eléctrica. Casi les puedo aseverar que tienen agua y disfrutan de otros servicios que no vale la pena mencionar. Caso contrario a la situación que viven millones de personas en el África, en América del sur, en Asia, etc. Personas que si están "ensartadas", con todo el dolor que me produce decirlo y que además, no se quejan y generalmente son más generosas que muchos de nosotros.
Decía yo que tú que estás leyendo esto, no estás ensartado realmente, a menos que padezcas una enfermedad mortal... si es el caso habrá que hacer lo posible porque no te sientas así, pero eso es un ejemplo puntual no menos importante, pero nos desvía de la generalidad. Decía yo que la mayoría está por "ensartarse". Si esta persona está conciente de lo que hace y se ensarta a propósito sufrirá entonces de esartofrenia- que es esta necesidad convulsiva de sentirse ensartado sin remedio y con fatalidad. hay personas que además disfrutan el proceso de la ensartada, mismos a los que denominaremos ensartófilos. Pero también está el caso que no lo hagan de manera conciente y simplemente caminan hacia su destino fatal (léase: ensartada), que ingenuidad!! - en el mejor de los casos, acá en México usamos palabras muy fuertes para denominar a los ingenuos.
En fin, ya no sé bien que decir excepto: CARAJO NO SE ENSARTEN!! disfruten las pequeñas cosas a las que tienen acceso, disfruten de un buen libro, de un buen texto (no este por supuesto), de una buena música, de ver a los ojos, de los atardeceres, de las sonrisas que les dan, de estar INEVITABLEMENTE VIVOS!!
Carajo, ya termino el texto porque luego van a decir que estoy tratando de empezar una nueva religión y que el Chicoché es un ser omnipotente, omniciente, omnipresente y demás omnis... January 23 IncertidumbreIncertidumbre
Juan se dio cuenta de que aún la amaba cinco segundos antes de jalar el gatillo y suicidarse. Eugenia todavía lo espera en el café, ha decidido darle otros 15 minutos de tolerancia...
January 15 OCUPACIONES EXTRAÑAS
1 Me gustan las tardes de lluvia porque se hace una película de niebla en las ventanas, me gusta que mis dedos puedan crear figuras, además de escuchar las gotas caer sobre el techo... pero de todo esto, mi hábito preferido en estos días es seguir los rastros de los caracoles sobre las hojas, piedras, flores, bajo el pasto, sobre paredes carcomidas... (Xalapa Ver. 1984) 2 Me gusta escuchar ideas ad livitum, siempre hay una que me jala como imán y entonces no paro de escribir. Me dió por meterme a la red a salas de pláticas y empezar a preguntar sobre sensaciones, colores, sonidos, música, y texturas de los sueños, información con la que hago historias... de ahí lo de asaltos nocturnos.(Morelia Mich, 2000) 3 Si algo me motivó a estudiar biología fue una tarde donde mi abuela regaba el jardín, me llamó la atención hacia un extraño rincón entre el farol y la pared, luego roció unas gotas de agua sobre el lugar que me decía.. las gotas quedaron suspendidas, pegadas sobre una telaraña... Esa aparición cambió mi vida, porque después me obsesioné con ellas, hasta tal punto que tengo un arañario en mi casa (16 arañas a las que alimento y veo hacer sus telas y dejo al cuidado de mis amigos en las vacaciones). Me dedico a darles de comer, a rociarles agua en sus telas con un cepillo de dientes. (Morelia Mich, 2000) 4 Me gusta salir al parque con mi abuelo, mi armadura, mi espada (excalibur), y mi legión de caballeros a luchar contra los ogros y las brujas... también recuerdo a los grandes trolls. Recuerdo las batallas, donde más de cien guerreros dieron su vida por mi, donde los trolls gritaban, aullaban y las brujas (con sus picudos sombreros) lanzaban encantamientos con cánticos horripilantes que yo desvanecía con mi escudo. De regreso mi abuelo, (como bardo) les contaba a todos mis hazañas. Nunca me dí cuenta que mi espada era una ramita, mi escudo una tapa del basurero, los ogros y las brujas eran magueyes y los trolls los postes de luz. Gracias abuelo por darle magia a mi vida... (México DF, hace tan poco tiempo...) 5 Me gusta escuchar música todo el día, es una manía heredada... venía de mi bisabuelo (que cantaba ópera), luego de mi abuelo que me llevaba a todos los conciertos en bellas artes y la ollin, luego de mi padre y mi madre (que de hecho cantaban juntos)... qué le puedo hacer si la música es una de las pocas cosas por las que vale la pena seguir viviendo. (Donde sea que yo esté; de 1978 a la fecha).
Me siento terrible de no poder continuar con el reglamento como tal... sucede que no conozco a muchas personas, Ruby ya fue elegida, Ruth me invitó, el Conejo ya también fue invitado... así que no junto a los cinco que se requieren. Pero puedo invitar a Candy y al Tocayo...
January 09 Prólogo
Prólogo: Me abandonan las ideas, las palabras... huyen de mí despavoridas salvando su vida de la mutilación encabronada. No es culpa de ellas lo admito, tienen fundamento: se adivina en mis ojos ese afán destructor causado por la incertidumbre de saberse enfermo de muerte. Huye de mí la tristeza porque necesita agua que transformar en lágrimas y miedos que convertir en dolor y me encuentro seco e inerte.
Huyo de mí, pero no puedo, no es por falta de ganas sino de capacidad. Falta de la más mínima cobardía, cómo admiro a los cobardes porque de algún modo se libran de sí mismos, y no es que no quiera huir, es solo que no puedo moverme. Así pues, me quedo conmigo, sin ideas ni palabras, sin cordura ni claridad, sin tristeza ni miedo...
¿Quién dice que no es un buen comienzo? EpílogoEpílogo
Este es un epílogo carente de final, no concluye ni diluye, trata de comienzos afortunados y de una despedida.
No hablaré de la ausencia ni del requiem por todos nuestros sueños... esto se escribe por dentro donde queda un amor profundo y claro junto con un deseo de buenaventura. No hablaré de tu risa ni de tus ojos fijos en los míos ni mucho menos de tu piel húmeda que aún sostiene mi deseo de amarte. Hoy no pienso hablar de todo lo que te extraño, ni de tus pasos por el pasillo anunciando la llegada de lo divino al lecho que ahora me arropa... porque este es un epílogo carente de final que no concluye ni diluye.
Este es el grito desgarrador del agradecimiento, es el eco de la soledad que nunca viví contigo, es el canto que acompaña nuestras alas al alzar de nuevo el vuelo, es la vida que se nos cuela entre los poros, es la alegría de sentir que aquí te me quedas de algún modo.
Con todo mi amor... December 14 Desde Ficticia...
Puntualidad
Era el cuarto para la hora cuando notó una humedad pastosa que le escurría por la entrepierna. Despertó sobresaltada y palpó aquella sustancia de olor acre. Buscó entre las sábanas revueltas, tan solo dos plumas celestes. Había pasado un ángel. Mónica Lavín December 12 Amar, amar-es.
Amar, amar-es Es una especie de continuación de la reflexión anterior sin serlo propiamente, jeje que conste que a fin de semestre uno no da para mucho mas...
Existe un lugar que contiene abiertos y mutilados archiveros que se oxidan en oscuros rincones, vomitando hojas amarillentas, tatuadas para siempre con el pensamiento infértil y trémulo de un triste hombre gris. De paredes oscuras y pesadas que delimitan los angostos pasillos de senderos cubiertos por millones de estas pequeñas hojas, deshonradas, tan irremediablemente inertes. El techo es indefinible, a veces al dar una vuelta te sorprende a la altura de las cejas, otras veces no se logra detectar, hemos dicho ya que este lugar es realmente oscuro, frío y húmedo. Pero hay un sitio donde convergen casi todos los pasillos, es un pequeño escritorio de metal sobre el que un foco desnudo colgado de no-se-sabe-dónde derrama su luz a través del humo secretado por un cigarrillo asfixiado entre los delgados dedos de nuestro hombre que está encorvado sobre el escritorio.
El pelo corto delgado y lacio que le queda se ha refugiado cerca de las orejas, dejando un área grande de cuero cabelludo que refleja la única fuente de luz del lugar, ojos oscuros sumidos dentro de un par de oquedades craneales para refugiarse del rayo de la lámpara. Deberían ver a nuestro hombre tan diminuto, tan inofensivo. La camisa (mal fajada) antes blanca, ahora sucia con manchas amarillentas en las axilas y cerca del cuello (que ya se ha deshilado) además de ligeras rasgaduras en el pliegue de los puños, cuyos botones a veces deslumbran a nuestros ojos indiscretos. Los pantalones de lana sujetos a la cintura por un cinturón negro cansado ya de ceñirlos a su dueño por tanto tiempo, caen sobre un par de zapatos sumergidos ya en el mar de hojas agredidas, blasfemadas...
Se lleva la mano hacia el rostro, con dos de sus nerviosos y largos dedos temblorosos, sujeta lo que parece un pelo en la cavidad nasal. Tensa los músculos de la muñeca y jala lenta e inexorablemente, el pelo no se rompe, sino que se extiende desde alguna parte del interior de la nariz. El hilo, ahora viscoso, húmedo y oscuro, sigue la trayectoria de la mano. Con sumo cuidado, va colocando el hilo, que continua saliendo, sobre una hoja de papel, blanca (virgen de posibilidades infinitas en espera de la penetración del invariable destino), hasta que finalmente el hilo se interrumpe dejando salir pequeñas gotas de sangre de la nariz. En seguida lo acomoda formando renglones regulares. De nuevo lleva sus dedos a la nariz, palpa la sangre tibia, la observa llena de color y luego la lleva a los labios, la saborea. Finalmente toma la hoja enredada con el hilo espeso y húmedo con el índice y el pulgar derecho... la deja caer. Luego toma otra hoja, la acomoda en el escritorio, se lleva la mano hacia el rostro y con dos de sus nerviosos y largos dedos temblorosos, sujeta lo que parece un pelo en la cavidad nasal...
La hoja surca el espacio, liviana, pura, siente la caricia del aire viciado del lugar, le parece una sensación maravillosa. Se imagina una historia mejor, con aire fresco y luz clara, CLARIDAAAD. De pronto, siente la humedad. El hilo se adhiere a ella, la acaricia soezmente y comienza a babear sobre su pecho, rasguña y muerde sus pezones, le abre las piernas y le toca el sexo. La penetra sin piedad, dejando pequeñas marcas en su piel, cicatrices indelebles. Letras repugnantes en gemación, creando frases heréticas. La hoja violentada, arremetida, cae sobre otra igual.
Existe un lugar que contiene abiertos y mutilados archiveros que se oxidan en oscuros rincones, vomitando hojas amarillentas, tatuadas para siempre con el pensamiento infértil y trémulo de un triste hombre gris.
December 04 De intelectuales y ceniceros...No puedo escribir ahora, antes era de lo más sencillo, sólo tenía que contar lo que había pasado en mi semana. Ahora no es igual, mi vida es... en pocas palabras... más aburrida y gris que un cenicero olvidado en una reunión de intelectuales, sepultado bajo kilos de celulosa portadora de conocimiento (dicen ellos).
Carajo, creo que habrá que revisar más a fondo la capacidad del ser humano de atribuir a sus co-específicos características determinadas por su aspecto. Desde que las personas tienen el poder de clasificarse y adivinar por anticipado las reacciones de los otros en base a patrones de repetición ancestrales (al menos, eso dicen), han desarrollado un lenguaje muy elevado, usando códigos incomprensibles para cualquier otro mortal que no comparta su nivel en su escala clasificatoria. Es en ese estado cuando surgen estos tecnicismos: naco, fresa, darketo, joto, buga, negro, yupi, indio, (efectivamente, no importando si son argentinos o no). Error, no se han dado cuenta que clasificando esperan encontrarse a ellos mismos... intentos fallidos todos.
En fin, todo esto es para invitarte a convertir estos intervalos clasificatorios en definiciones obsoletas. O sea... NO LOS USES!!!
No digo que dejes de usar otros calificativos más inteligentes, como: pendejo, animal, bruto, tenías que ser vieja e hijo de puta (entre otros), que están dados por atributos etológicos más evidentes del organismo clasificado, donde el observador tiene que hacer poco uso de la apreciación.
Únete a la campaña y se un triunfador!!!
Por cierto, es increìble la cantidad de pendejadas que se le ocurren a uno cuando ya no sabe que escribir, en realidad iba a hacer un discurso sobre la posición política que debe adoptar un cenicero en caso de ser sepultado por tres libros en una fiesta de intelectuales, pero me acaban de vaciar y de lavar, los invitados ya se fueron y por fin me quitaron al Quijote de encima.
Atte: El cenicero. November 03 De ella y LunaDe ella y Luna (Las muertes de Tanatos...)
Cómo los dioses solían decir (cuando estaban pedos y se les olvidaba que el mundo seguía girando aún a su pesar): "Me vale madre".
Y es que hoy he comprendido el significado pleno de la palabra, uno generalmente tiene una vaga idea de lo que esto significa, pero ahora es muy distinto. Las palabras cobran una fuerza completamente inusitada cuando las ves a través de acontecimientos personales, sobre todo cuando estos cobran vida tan de prisa que ni siquiera tienen tiempo de engendrarse y madurar en el útero del mal que los parió (ahora si, literalmente hablando). Como cuando la menstruación marina culmina con el cólico que mueve montañas y el dolor de cabeza que genera inestabilidades climáticas ocasiona los gritos más terribles jamás escuchados. Cuando el viento se abalanza sobre un pobre acantilado y entonces... la tierra tiembla mientras le sugiere muy amablemente al mar que ingiera una buena dosis de sincol y que se ponga toallitas calientes sobre el vientre, pero el mar no tiene la culpa de sus dolores lunares, bueno, no siempre.
La culpa es de los dioses a los que les valió madre haber inventado la luna... que para que los lobos le pudieran aullar a algo, si, así no más. La luna señores no es más que la causa de las tempestades más terribles, de los malos humores del sexo femenino en casi todas las especies vertebrados y muchas de invertebrados, de las sequías e inundaciones y por lo tanto de la pérdida de la estabilidad económica del planeta, de los dolores de cabeza masculinos por tratar de entender porqué carajos... por supuesto, sin éxito alguno… Así pues, he decidido unirme a esta peda omnipresente, omnipotente y demás demases hasta dejar de pensar en los dioses... que al fin y al cabo ni existen.
October 25 Cambio y fueraCambio y Fuera. (Disertaciones sobre el gobierno del Fox)
-No le cambies a la música- dijo en cuanto estuvimos dentro del carro, todavía ni prendía el estéreo. -…eternamente bella bella, como un hechizo de gitana, seré la princesa encantada… -No le puedo cambiar nada… por desgracia! si pudiera realmente cambiar la música ya la hubiera hecho regae. -Que payaso eres -Sólo en las mañanas- dije, sin ánimos de ofender y un poco alterado ya por el ruido del motor cada vez más revolucionado, imaginaba el desgaste de las bandas y el de los cambios, mientras Alicia ponía cara de maniaca y le tocaba el claxon a lo que se moviera sin hacer el cambio a tercera. -No has cambiado nada- dije, pero bajito bajito, para que no me escuchara -No se puede cambiar “nada”, tendría que haber algo para cambiarlo por otra cosa o a otro lado, y aparentemente para ti, acá no hay “nada”. -Ya empezaste tú también- dije con los ojos en blanco y en un suspiro largo y ruidoso. -¿Qué habías empezado tú? -Nada… ¡Y ya cambia de velocidad por Dios! -Uta…- por fin mete tercera. -…El presidente Bush sigue firme en su decisión de liberar al mundo del terrorismo, fue lo que dijo en conferencia de prensa hoy en la Casa Blanca y reitera su sentido pésame al pueblo español por los pasados atentados, en otras noticias… -Hijo de puta, pinche hipócrita- dijo ella mientras le cambiaba de estación. -¡No le cambies! -¿Quién te entiende?- mientras seguía sintonizando. -Tú no…- ella iba a decir algo pero- ¡Aguas!- En ese momento un chofer de la ruta coral estaba decidido a terminar con nuestra discusión y nuestras vidas de una vez, pero los reflejos de Alicia lo impidieron, luego el claxon cinco veces y por fin nuestras voces al mismo tiempo. -¡Pendejo!, ¡fíjate por dónde vas!- parece que logró parcialmente su objetivo, el muy cabrón. -No manches tu vida, fíjate pinche Alicia. -Carajo, o manejo o le hago de “dislloki” o discuto contigo. -Ahora resulta que es mi culpa. -Muérete- dijo esto como punto final a nuestra reanudada discusión. -Pues casi lo logras- No podía dejar que dijera la última palabra. -…no hay nada más difícil que vivir sin ti, (turururururuuu) viviendo en la espera de verte llegar, el frío de mi cuerpo pregunta por ti… -¿No traes un cigarro?- se le notaban las ganas de acabarse uno de un jalón -Nel, a mi también me urge, pues párate en la tiendita esa- esa que señalaba mi dedo. -¿Traes lana? -Pus como seis pesos, pero alcanza para unas alitas. -No mames, mejor unos camel yo traigo- y dijo esto mientras sacaba de su bolsa un billete de 500. -Me la van a mentar -Nada nuevo -¿No traes cambio? -Si trajera no te daba uno de “a” quinientos. -Ya se te pasó la tiendita- mi dedo seguía apuntándola por lo que tuve que girarme y darle la espalda- no mames pinche Alicia… y ya cámbiale a la música no seas. -¿Qué te pasa? Si el Buki es símbolo de identidad nacional. -Me lleva el tren. -Ojalá -Bueno…!¿Ya no?!... ¡Allá hay otra tien…!- parecía que a mi dedo le daba por apuntar tienditas. -No la vi -Ya vi -Lo bueno es que ya vamos a llegar. -…esa niña lo mueve sexy, esa niña lo mueve sexy, esa niña lo mueve sexy, esa niña lo mueve… ¡sexy!... -Lo bueno- y el semáforo, escuchando mis plegarias y decidiendo hacerme el día difícil, se pone en rojo, otra vez, transformando mi rostro ya de por si alterado.-Te dije que te apuraras. -Pues sí ¿pero cómo me iba a apurar si estuviste en el baño tres horas? -Ay… ¡ya cállate!, órale ya llegamos. -Milagro. El descenso era la tranquilidad hecha movimiento, por un momento nos volvimos las personas más felices, el estrés, el tráfico, el pinche chofer, los cambios, la política, la voz de Alicia … -¿Tons que? ¿Paso por ti amor?- dijo ella mientras prendía otro cigarro. -Sobres, pero ahora si llegas a tiempo. |
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